• @ElisaQuei

Leonora Carrington

Infancia

Rígida

Disciplinada y Culta

Libre por el medio, es decir el contacto con la naturaleza del norte de Inglaterra

Con su madre leía fábulas y cuentos

Con su institutriz, sobretodo en invierno cuando no podían salir, historias de fantasmas y aventuras.

Creció con la compañía de tres hermanos, pero le hicieron saber la diferencia entre ser hombre y ser mujer en el S XX

Rica y enriquecida por la diversidad (institutriz francesa, tutor religioso y una nana irlandesa)

Rebelde desde siempre, sobretodo por defender su opinión (hasta cuando no estaba permitido hablar) y por dejar escapar su imaginación como verdad “mamá, yo soy un caballo)

La expulsan de dos internados de monjas “Las odiaba, a ellas y a la escuela” ineducable.


Adolescencia

La mandan a Florencia para acabar sus estudios, a los 15 años, con Miss Penrose, primer gran apertura para ella (1932) si bien era “educación social para señoritas”, pero estaba en plena Plaza Donatello –estímulo artístico para su sensibilidad-

La hacen regresar después de un ataque de apéndice que la atienden en suiza, para cumplir con sus compromisos sociales.

Presentación en la corte de Jorge V (hizo mucha narración sobre este evento, lo odio, igual que a la clase aristócrata inglesa y los lamebotas), iban a hacer reverencia y buscar partido. Algo que estaba muy lejos de los planes de Leonora.

Esta me atrevo a analizar sus símbolos y objetivos porque ella misma los comentó, (porque como les digo, toda ella se podría analizar siempre desde lo subjetivo y encerrar en lo tradicional no cabe)


Actitud masculina y que reta, el pantalón es de montar, lo que siempre le gustó, no tiene busto bajo la blusa y está vestida como hombre con las piernas abiertas naturales, de hombre, pero le pone botines femeninos.


Esa mujer debajo de sus ganas, no de ser hombre, pero sí de ser libre. Que lo vamos a ver claramente en dos gestos, el cabello suelto, como no estaba permitido llevar, ni suelto ni despeinado y el caballo libre afuera; no el juguete de nadie en la pared.


Y La hiena era su animal favorito en el zoológico, -todos las odian, ella le encantaban- dice “nos volvimos amigas”, parece aquí que le cuenta lo que quiere y lo que piensa, un dato curioso es que sus senos son de mujer; y al mismo tiempo es todo ese mundo aristocrático que para ella son una jauría de hienas (tiene un cuadro en el que los pone comiendo niños, bebés), pero bueno aquí pero la hace mujer, tiene senos de mujer y se burla de Leonora, quien piensa y quiere pasar del caballo de juguete al caballo libre que se aprecia en la ventana. Es salir de ahí. El cabello suelto es libertad, es anhelo de libertad.


La rebeldía empieza a hacerse acciones más concretas y logros para ella: Entra al Chelsea School of Art y después escuela Ozenfant (19 años) 1936 (muy prestigiada y que no aceptaba a cualquier, también sumamente exigente) Pintó una manzana, la misma por 6 meses, pero después aceptó que gracias a ello aprendió a dibujar con destreza. Por una amiga conocerá a Max Ernst un año después.

Siguió leyendo de alquimia y esoterismo, magia y misticismo.

Su fuga, su amor, su dolor: Max Ernst (1937)

Cuando conoce del surrealismo queda fascinada, sobretodo con Max Ernst (que está en la portada de una revista que le da su mamá con un cuadro que les trajimos)

Era EL PINTOR Surrealista del momento y lo conoce en una reunión y se enamora perdida: será su ídolo, su amor y su mayor dolor.

Otra vez, 27 años mayor, se repite lo que Frida y lo de Remedios (exitoso, culto, famoso, mayor muchos años mayor, pero este si estaba guapísimo)

Él hace desastre y medio también: deja esposa, hijos, huyen los dos a Francia, y le dirá “La Novia del Viento

Conoce con él a todos los surrealistas, y todos la adoran.

Llega la guerra y todo se rompe,


¿Locura o castigo?... el infierno


Con los Nazis todos los intelectuales corren peligro

Encarcelan a Ernst y Leonora mueve todos sus contactos para sacarlo, lo logra la primera vez

La segunda vez, se lo llevan a un campo de concentración, con lo que ella no puede hacer nada

Su desesperación es total, pide ayuda a sus padres en una tristeza profunda

Lejos, molestos y con la información trasgiversada, toman la peor decisión la encierran en un manicomio en Santander. “Viví lo más parecido a estar muerta. Cambié para siempre”, todo quedó años después en su libro “Memorias de Abajo” –también es escritora-. Encierro, soledad, y drogas fuertísimas que la hacían enloquecer. (la locura tiene pase de entrada, pero pocas veces de salida…Leonora, fue y vino como

Sale en el 40-41, se da cuenta que la quieren encerrar y se escapa de su “enfermera guardiana” en Lisboa, y se refugia en la consulado mexicano. Buscando a su amigo Renato Leduc.

Leduc, México: Refugio de intelectuales

Renato Leduc, le ayuda, tanto al grado que se casa con ella.

Se tenían cariño y eran amigos

Salen de Europa 9 meses después (1941) (famoso barco Exeter) junto con todos los refugiados políticos mexicanos hacia NY (se rencuentra con Breton, Duchamp, Chagall, Buñuel).

Nunca más vuelve a ver a Max Ernst, ni sus amigos le preguntan por él. Poéticamente dicen que fue demasiado dolor para los dos, él en el campo de concentración y ella en el manicomio. Para 1943, se sabe que Ernst ya había logrado salir de Europa y vivía con Peggy Huggenheim.

Con Leduc vive un año en NY hasta que él se cansa (era poeta, pero sobretodo político)

Llegan a México hacia 1943, un par de años después se divorcian (se querían pero no eran pareja)


Estabilidad, creación y vida en México


Se reencuentra con sus amigas, sobre todo Katy Horna y Remedios, que como se sabe compartían la cocina, la plática, la alquimia, el arte(su novela La Trompetilla Acústica)… Remedios era su ecualizador (se caracterizaba por ser la positiva de los refugiados, Leonora era un poco más atormentada)

Nunca deja de pintar y en el 44 la llegada de Edward James la desahoga económicamente (su mecenas); después es quien le ayuda a tener exposiciones en NY y mucho tiempo después en México (como a todos les pasó)

Conoce a Chiki Weizs (fotógrafo húngaro, nostálgico y se enamoran) se casan 1946 y ese mismo año nace su primer hijo Gaby y un año después Pablo. Ambos son intelectuales.

La maternidad la aterraba, pero se convirtió en lo mejor de su vida, junto con pintar. El arte y ellos nunca estuvieron encontrados.

Al principio como todos muy difícil económicamente

Después de los 60s todo va viento en popa

Pintora, escultora (sus máximas últimas creaciones) Cocodrilo regalo a reforma su sentido del humor. y escritora (como desahogo)

Muere de pulmonía, a los 94 años

Más de 60 años pintando, “Yo no veía las cosas, más bien ellas me miraban


Lo que se sabe poco de Leonora


Su activismo contra Hitler y los nazis, denunció antes que mucha gente la locura que venía, lo que estaba sucediendo, la traición a los judíos, después su asesinato. Llegó hasta con Franco, para que por favor no se aliará con él, ni con Mussolini, con una desesperación que pocos saben.

Defensora de la mujer también.

Se guardó siempre de los tumultos; su casa nunca cambió.

La relación entrañable con sus hijos, sus grandes admiradores.

Ella hacia todo, y metía las manos en todo lo que hacía, al final esculturas enormes y ella era la que estaba trepada en los andamios.

“No es que lo narrado sea surreal, o no real, es otra realidad

FORMA PARTE DE UNA COMUNIDAD QUE VIVE EL #ARTECONPLACER Y LA #CULTURACONSENTIDO

  • facebook-EQ
  • twitter-EQ
  • nstagram-EQ

 

Fotografías "Inicio" y "¿Quién es Elisa? Vía: Daniel Carrera @danielcarrera

Vestuario Elisa Queijeiro vía: Nunadá

Joyería Elisa Queijeiro vía: Blue Velvet Box

PARA COLABORACIONES Y PROYECTOS CONTÁCTANOS VÍA CORREO 

 

Elisa Queijeiro 2017. Todos los derechos reservados